Gays de Colima, no esperen nada bueno…

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En Colima ya sabemos los resultados, el aparato del PRI ganó las elecciones, y para que la comunidad LGBT se de una idea de lo que les espera, les dejo lo que pasó en el debate que presidió a las votaciones de este fin de semana. Échenle un ojo y échenle más ganas, porque los derechos para la diversidad sexual de ese bello estado serán muy probablemente invisibilizados durante el mandato de Ignacio Peralta.

EL DEBATE 

A pesar de que el INE había anunciado que durante el debate electoral de Colima no se tocarían temas de diversidad sexual, Leonardo Curzio, encargado de moderar dio entrada a las preguntas de algunos usuarios de redes sociales.

“… les propongo, porque tengo un montón de preguntas que me llegaron por la vía de las redes sociales, si tienen alguna postura sobre dos asuntos que preocupan mucho a los ciudadanos, los temas de ecología y los derechos de las comunidades lésbico-gay”, planteó Curzio.

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Sin embargo los candidatos, Jorge Luis Preciado (PAN), Leoncio Morán (Movimiento Ciudadano) y Gerardo Galván (PES), prefirieron utilizar ese tiempo para atacar al candidato del Ignacio Peralta (PRI-PVEM y Panal).

La única que tomó la iniciativa fue la del PRD, Martha Zepeda, quien de manera directa increpó a Leoncio Morán (Movimiento Ciudadano), y le pasó la pregunta de “Rafael Núñez”, uno de los usuarios de redes sociales.

“Después de las múltiples acusaciones que tiene de misoginia y homofobia, cómo va garantizar el respeto de los derechos de las mujeres y la comunidad LGBT”, leyó Martha Zepeda, y continuó “Leonardo yo sí te voy a contestar”.

Aseguró que de llegar a gobernar Colima vigilaría la igualdad de derechos para toda la población, incluyendo por supuesto las personas LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans).

Finalmente nadie más quiso tocar el tema, los demás candidatos “le sacaron”, se fueron por el único camino que conocen y que han aprendido muy bien de sus escuelas políticas: el desprestigio, arguende y ataque al más estilo talk show de Laura Bozzo.

El PRI ganó y con ello probablemente ganará la invisivilización de la diversidad sexual en Colima.

LA ENTREVISTA

Luego del debate me comuniqué con Zepeda, quien atendió de buen humor mi llamada, no obstante no pude publicar lo acontecido pues comenzó el período de veda.

La perredista me dijo que confiaba que los colimenses hubieran tomado nota, pues es muy fácil, dijo,  buscar el “voto rosa” y a la hora de proponer acciones, no hacer nada por la población LGBT que sigue viviendo situaciones de riesgo en ese estado.

“Necesitamos gobiernos que garanticen libertades sobre todo de los grupos vulnerables como la comunidad LGBT”, enfatizó.

Lamentó que nadie respondiera en un sentido ni afirmativo ni negativo, haciendo oídos sordos a la solicitud del moderador.

Explicó que es un mal cálculo pensar que Colima es una sociedad conservadora.

“La sociedad ha evolucionado más que los políticos”, sentenció.

Y pues yo no quiero asustarlos amigos de la comunidad LGBT, pero si no se ponen las pilas y empiezan a hacer ruido desde ya, si viven en el estado de Colima, nadie los escuchará ni defenderá.

Por @CriSzis

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Playas de México “paraíso gay” donde Adán y Esteban no pueden casarse

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Esta semana trascendió una nota de la agencia EFE que destacaba a las costas de Jalisco  y Nayarit como “paraíso gay” por la oferta turística gay friendly y la posibilidad de realizar bellas ceremonias de boda “simbólica”.

Trasciende aún más el carácter de “simbólico” de dichas uniones y es que como espero que sepan, en México las únicas entidades donde los gays y lesbianas pueden casarse como lo hacen los heterosexuales (con todos los derechos y obligaciones que la unión civil conlleva) son el DF y más recientemente Coahuila. Ninguna de estas entidades tiene costas.

Contrasta que mientras los hoteleros de Nayarit y Jalisco se esfuerzan en atender apropiadamente a la Comunidad LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans) para aprovechar los recursos económicos que traen desde el interior de la República, el DF, o hasta EU, Canadá y Europa; las autoridades de dichos estados no reconocen la necesidad de respetar los derechos de la Comunidad LGBT.

La última vez que alguien propuso legalizar el Matrimonio Igualitario en Jalisco, por ejemplo, fue en junio de 2014, cuando el priísta Héctor Pizano Ramos presentó una iniciativa de ley que busca armonizar el Código Civil con las disposiciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que ya ha sentenciado que prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo es “inconstitucional”.

Por otro lado, en Nayarit se han realizado dos uniones entre personas del mismo sexo luego de que ganaran un amparo y también tras la citada resolución de la SCJN. El proceso del amparo es largo y costoso, lo que lo hace inaccesible para cierto sector de la población LGBT.

Nombrar a las playas de Jalisco y Nayarit “paraíso gay” es la muestra más patética de la doble moral mexicana. Por un lado la sociedad conservadora de esos estados condena a los homosexuales, advirtiendo que sus uniones van en contra de la naturaleza y ofenden a Dios, pero por otro se aprovechan de los gays y lesbianas que los visitan, vendiéndoles paquetes todo incluido, abriendo playas exclusivas para ellos, instalando antros y bares con temática gay, recibiendo cruceros atiborrados de homosexuales y organizando eventos donde el centro de atención es el estilo de vida gay.

El año pasado por ejemplo, asistí a la LGBT Confex 2014 en Puerto Vallarta, Jalisco, ahí se dieron cita organizaciones LGBT y marcas incluyentes que dialogaron sobre la importancia de hacer negocios con los LGBT, contratarlos como empleados y ayudarlos a ser incluidos socialmente.

En esa ocasión me hospedé en el hotel Villas del Palmar, durante mi estancia disfrute de las mejores atenciones, la gente fue cálida y respetuosa. El evento fue enriquecedor y nunca atestigüé algún incidente de homofobia.

Pero eso se trata solo de actitud comercial, los habitantes de Vallarta saben que ningún turista es despreciable, sin importar su religión, raza o preferencia sexual.

Sería interesante que comprendieran también que además de clientes, los LGBT son personas con todos los derechos y que así como les permiten realizar ceremonias simbólicas en sus playas, los apoyen para que logren la igualdad en los juzgados.

Por qué los mexicanos no reparan a la hora de recibir dinero de los gays y dar de comer a sus hijos con él, pero cuando se propone que los gays puedan casarse y adoptar niños todo el mundo pone el grito en el cielo y hasta exigen que no se tome de los impuestos que pagan para resolver problemas de los ciudadanos LGBT.

Los mexicanos deberían aprender a “no morder la mano que les da de comer”.

Por @CriSzis