TOP5 Cacería de homosexuales panistas

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Con mucha pena leí el día de ayer encabezados “escandalosos” que revelaban la orientación sexual y por ende política de Héctor Mendizábal, dirigente del PAN en San Luis Potosí.

Aprovecharon para llamarlo “hipócrita”, pues la postura de su partido rechaza la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo y la adopción gay.

Argumentaron que estaba bien “desenmascarar” a los gays de clóset que según dicen, abundan en el PAN.

Incitaron a la burla, el escarnio y casi a perseguirlos con antorchas por las coloniales calles del bello San Luis Potosí, o mínimo crucificarlos políticamente.

Primero voy a dejar claro que no defiendo la postura de los panistas contra el matrimonio igualitario o la adopción gay, no soy partidario de sus líderes y de hecho me parece una agrupación retrograda.

Luego, conozco a muchos panistas gays, no son de clóset pero no creen en el matrimonio gay y sus convicciones políticas no los ánima a pasearse a bordo de carros alegóricos en marchas del orgullo. No estoy de acuerdo con ellos pero los respeto, las ideas y creencias de quien sea merecen todo nuestro respeto.

Sólo quiero recordar a quienes se congratularon con la publicación de dichas fotos y el “chisme” entero:

  1. Ser gay no es restrictivo

No por ser gay tienes que apoyar la legalización del matrimonio igualitario o la adopción gay.

La comunidad gay ha luchado mucho para hacer entender a la sociedad que la orientación sexual de las personas no tiene porque definir su buen desempeño laboral, sus capacidades intelectuales o su calidad moral, ¿por qué tendría que ser diferente para las posturas políticas?

La ideología política de una persona no tendría que ser cuestionada por su orientación sexual, ni como la maneje en público o privado.

Yo por ejemplo, soy  súper ultra mega gay (obvio) pero nunca publico fotos con mi novio, muchas personas creen que soy soltero porque nunca aparece mi pareja en Facebook o Twitter. No me avergüenzo de él, sólo no me gusta utilizar mi vida privada y a mis seres queridos para ganar likes, es una elección personal, cada quien...

Los gays podemos ser liberales, conservadores, podemos elegir entre vivir en pareja o ser solteros, podemos estar o no de acuerdo con la sociedad, no por ser homosexuales estamos impedidos a leer la Biblia y creer en Dios, también podemos ser ateos o panistas.

2. Matrimonio igualitario es un derecho

El matrimonio igualitario es un derecho, nos guste o no, México está avanzando a su aprobación oficial y esto aunque sí depende de los legisladores, también depende de la sociedad. La población es para bien o para mal la que los puso en sus curules, para que hablen por ellos.

En estados conservadores, la población es más conservadora y seguro la legalización del matrimonio gay tardará más, pero no debemos caer en discursos tan bajos y lamentables como querer “sacar a la luz” la vida homosexual de los actores políticos.

No nos hagamos tontos, siempre estamos pidiendo que los legisladores respondan a las exigencias de los ciudadanos y no a las personales, y cuando un legislador panista que es gay antepone el interés público al propio, ahora si lo condenamos… congruencia señores.

3. No todos los gays quieren casarse

Además les recuerdo una cosa, no todos los gays quieren casarse y tener hijos, muchos creen que eso es una idea heteronormativa a la cual los homosexuales no tenemos que atarnos.

Muchos dirán que el matrimonio igualitario promueve la igualdad, y concuerdo, debe ser legalizado, pero de eso a que nuestro único argumento político contra los detractores de la igualdad sea sacarlos del clóset y someterlos al escarnio público… no me decepcionen, somos mejor que eso amigos.

4. Salir del clóset también es un derecho no obligación

Un derecho personal. Nadie tiene el derecho a sacar del clóset a nadie. Por múltiples factores, gays y lesbianas prefieren permanecer en el clóset, es decir ocultando su homosexualidad.

De hecho no tenemos por que anunciar “hola soy gay”, los heterosexuales no lo hacen.

En el caso del señor Mendizábal, se ve que vive su homosexualidad libremente, tiene una pareja o varias o lo que sea (algo que no nos interesa), van a cenar, se reúne con otros amigos y en la noche… pues eso tienen más privacidad, o ahora quieren las fotos donde tiene sexo ¡NO!

Los procesos personales de aceptación y salida del clóset son personales por los múltiples factores que intervienen: sociales, psicológicos, familiares, tradicionales, entorno, seguridad, ambiente labora, etc.

Obligar a alguien a salir del clóset es insensible y va contra los derechos humanos.

Al final del día cada quien es dueño de su propia vida. Responsabilizó a los medios que publicaron dichas fotos, de lo que le pueda pasar a Mendizábal. Puede que hasta lo despidan, sea discriminado en su entorno social y familiar e incluso lo lleven al suicidio.

5. El PAN no va a cambiar

La Iglesia no tiene por que cambiar, el PAN tampoco. Si la Iglesia Católica, o la ortodoxa o los evangélicos, no quieren casar a gays y no quieren permitir que transexuales sean padrinos o madrinas de bautizo, pues que bueno, francamente debe valernos.

Por eso debe legalizarse el matrimonio igualitario, para que aquellos gays que quieran casarse (no todos quieren, volver al punto 3) puedan hacerlo.

Fuera de la iglesia el estado debe garantizar igualdad de derechos para todos los ciudadanos, sin importar su orientación sexual, color de piel o afiliación partidista.

El PAN tiene unos estatutos, una ideología, y una postura, si no nos gusta: NO voten por ellos, NO se afilien a ellos, NO asistan a sus mitines de campaña, NO les den RT o FAV, NO MAMEN.

Y bueno ya para despedirme, lamento que incluso medios serios hayan caído en el bajo recurso de la “cacería de homosexuales panistas”, esperemos que en el futuro nadie tenga que publicar ese tipo de contenidos para ganar likes o lectores incautos.

Por @CriSzis

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Gays clasistas podrían destruir lo construido

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La semana pasada fui invitado por la Red Ciudadana por la Diversidad Sexual a participar en el Conversatorio: “La reproducción de estereotipos LGBT en medios de comunicación” en la Universidad del Claustro de Sor Juana de la Ciudad de México. Hablé junto a personalidades como mi querida Ophelia Pastrana.

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Aunque la mayoría en la mesa de diálogo luchaba por erradicar los estereotipos gays, yo decidí defenderlos.

Creo que los estereotipos nos dan identidad y son parte de los ingredientes necesarios para construir más allá de una cultura gay, una Cultura Queer; inclusiva, que reconozca la diversidad, pero en todos los sentidos.

Y es que fue muy aburrido escuchar los clásicos argumentos en contra de los gays afeminados, delicados, sensibles. Hubo quien hasta advirtió que les “partiría la madre”.

Desde mi posición de hombre homosexual que acepta su lado femenino y lo abraza con orgullo, detecte que el problema radica en el machismo y la misoginia, conductas que contaminan todas las esferas de la vida en Latinoamérica.

En países como México ser mujer es sinónimo de incapacidad, ridículo, incompetencia, indefensión, debilidad, y hasta invisibilidad.

Ophelia Pastrana dijo que nos han enseñado a avergonzarnos nuestra parte femenina porque ser mujer representa una desventaja rotunda. “¡Pareces vieja!”, todavía gritan en escuelas, parques y hasta ambientes laborales cuando un hombre demuestra miedo, por ejemplo, con lo que asumimos que el miedo es una conducta primero vergonzosa y luego, exclusiva “cometida” por mujeres.

Mi conclusión al respecto es qué dentro de los estereotipos gays, el afeminado, “jotita”, “pasiva”, “maricón”, o como le quieran llamar, debe ser defendido primero porque representa el lado más femenino del colectivo homosexual, luego porque sería una forma de reivindicar nuestro reconocimiento al sexo femenino tan desprotegido en la sociedad, y finalmente porque “jotear” es nuestra marca registrada. (“Jotear”, es un comportamiento gay. Se trata de lenguaje femenino exagerado y toda una serie de expresiones para comunicarse de forma divertida)

Quien con gracia domine el arte de “jotear”, podría fácilmente dominar al mundo.

Luego entonces, cuál es el problema real. De hecho el problema real es el clasismo gay. Si bien la homofobia es un problema latente en todo el mundo, cuando los gays se encuentran en ambientes de vida tolerantes y hasta seguros, comienza el fenómeno de la discriminación entre gays.

En la Ciudad de México se dice que vivimos en una “isla de derechos”, y en cierta medida es verdad. Esto provoca que el grupo de gays más favorecidos económica y socialmente, sientan que la lucha ya está ganada y que los activistas son un grupo de ancianos renegados. Incluso dentro de las universidades existen quienes llegan a pensar que las cifras arrojadas por encuestas de discriminación son inventadas.

Esos gays creen que el problema ya está resuelto y sin sacar sus cabezas de la madriguera gay, comienzan a discriminar para adentro.

Son ellos los que dictan el buen comportamiento de todo hombre homosexual. Son ellos los que pregonan descarados: “Esta bien que nos gusten los hombres, pero no por eso dejamos de ser hombres”. Como si al “jotear” o ser afeminados estuviéramos olvidando nuestra dignidad masculina.

Esos gays también discriminan a los pobres, a los que no pudieron estudiar la universidad, que no van al gimnasio, que no gastan su dinero en videojuegos o ropa de Dolce&Gabbana, que no se codean con los youtubers de moda y no han viajado por todo el mundo.

Tampoco quieren a los homosexuales pasivos (hombres que son penetrados durante las relaciones sexuales entre varones), “pasivas” les dicen. Pues como sus mamás aprendieron y luego les enseñaron, “la que se deja meter la (verga) pierde”.

Ahora bien, como en cualquier grupo social, entre gays lo que más importa es el estatus económico. El que más dinero tiene, más valioso es.

Si tienes dinero no importa que seas afeminado, inculto, estéticamente desagradable y no leas ni los horóscopos. Si tienes dinero simplemente serás reconocido “el mejor gay de la ciudad”.

México es un país clasista, nos definimos a partir del dinero, mientras lo tengas lo demás sale sobrando, incluso si eres un “gay retorcido”, casi “una loca”. El dinero paga el respeto de los que más te desprecian. Si compras un lugar dentro de un grupo social respetable ya la hiciste.

Y como resultado, el clasismo gay es aún más ruin que el general. Pues provoca que entre una comunidad ya de por sí vulnerable, nos lastimemos los unos a los otros hasta destruirnos. Defender los estereotipos gays podría ser el primer paso hacía la emancipación de la subcultura gay y la integración social.

Cuando los gays hablamos de estereotipos nos mordemos la lengua y nos sangra la boca. Más que tratar de eliminarlos, debemos abrazarlos y defenderlos del ataque. Una buena forma de hacerlo es comenzar por nosotros mismos y dar el giro a ciertos términos que escuchamos desde niños.

Si te dicen, responde:

– “¡Pareces niña!”

R. “Sí ¿algún problema?”

– “¡Lloras como vieja!”

R. “Lloro porque se me da la gana”

– “¡Pinche puto!”

R. “¡Gracias guapo!”

Hay que darle la vuelta a las agresiones, demostrar a nuestros detractores que con sus ofensas lejos de lastimarnos nos hacen más fuertes y felices.

Cuando nos digan “jotitas”, demos gracias porque es tanta nuestra influencia en sus tristes vidas, que a la menor provocación nos reconocen.

Seamos conscientes que para ellos somos sus referentes, sus líderes de la moda, sus gurús del estilo, sus mejores amigos y de ahora en adelante un grupo de estereotipos listos para hacer de esta sociedad la generación más colorida y plena que se haya conocido en la historia de la humanidad.

Pero sobre todo, reconozcamos que construir divisiones entre nosotros no ayuda a nadie. Algunos gays dirán que no pertenecen a una “comunidad” y lo entiendo, pero la división no les ayudará tampoco a lograr sus objetivos individuales.

Al rechazarnos entre nosotros tarde o temprano pagaremos por arrogantes y descubriremos que sí bien somos individuos, vivimos en sociedad.

Y recuerden jamás llamar a la violencia. Aquellos que optan por responder con la misma piedra a sus agresores, están aún más atrasados en la historia. Debemos ir un paso más adelante, responder con mejores argumentos, ser felices y siempre sonreír.

Por @CriSzis

Somos lo mejor!

Como cuando los homofóbicos nos matan por “paranoicos”

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Este lunes se cumplieron 3 años de la muerte del joven chileno Daniel Zamudio. A él 4 homofóbicos lo mataron a golpes. La tragedia conmovió a Chile y provocó que se legislara en torno a los crímenes de odio por homofobia y que sus victimarios recibieran distintas condenas, según su grado de culpa.

En México las cosas no son menos graves; hace algunas semanas un par de sujetos confesaron entre risas haber matado a un “jotito”. A continuación la nota con video: “Entre risas, confiesan haber matado a un homosexual” Las cifras nos indican que por ejemplo, en la Ciudad de México el segundo grupo más discriminado son los gays. Esto según la última Encuesta Sobre Discriminación de la Ciudad de México, levantada por el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México en 2013 (COPRED).

No obstante los terribles testimonios y lamentables cifras. Todavía existe quienes califican de paranoicos a los homosexuales. Aseguran que percibimos homofobia hasta en la sopa y que nuestras acusaciones carecen de fundamento.Sin embargo esos mismos juicios son en sí muestras de homofobia.

Hace algún tiempo un comunicador me preguntó si ciertas actitudes de su personal me parecían homofóbicas, yo le respondí que sí pero que no tenía caso reprenderlos por ello.

Cuando confrontamos a los homofóbicos y les hacemos ver directamente su falta, la única respuesta que obtendremos será negativa. Primero les parecerá irritante tener que atender las necesidades de los “maricones”, que según la educación conservadora tradicional, son inferiores a ellos. Luego crearán un sentimiento de rencor por las “consideraciones” y privilegios que no merecen hombres que gustan de tener sexo con otros hombres. Finalmente intentarán todo para no atender las observaciones sobre su comportamiento homofóbico.

Antes de aceptar su error, los homofóbicos son capaces de establecer toda una red de acción para lograr sacar del camino a los gays que se interpongan en una vida sin “enfermos” que según ellos lo único que buscan es envenenarlos y apoderarse de lo que por “derecho divino” les pertenece.

Es cuando surgen las alianzas entre homofóbicos, algunos se unen para intimidar al homosexual en cuestión, otros para lograr que lo despidan de su trabajo, unos más para acorralarlo durante la noche y darle una buena golpiza “para qué aprenda”, otros más utilizan los recursos jurídicos que un gobierno homofóbico les brinda, demandando a los homosexuales, acusándolos de “problemáticos”.

Es aquí donde vemos reflejado su verdadero miedo, la real y más clara homofobia. Los homofóbicos piensan que los gays somos origen de un virus y que somos capaces de matarlos con tal de lograr nuestros “sucios objetivos”. Para ellos y ellas, que odian a los gays, no hay otra alternativa que exterminarnos.

El otro día recibí la llamada de un colega. Me contó que el abogado de la empresa para la que antes trabajaba le llamó para amenazarlo, le indicó que no podía decir nada sobre el maltrato sufrido por su ex jefa, le recordó que había firmado un documento en el que aceptaba que nunca había sido víctima de homofobia ni de ningún tipo de discriminación.

El abogado le advirtió que de lo contrario se arrepentiría y burlonamente le hizo ver que la sociedad y las autoridades mexicanas creerían más en un buen nombre, de una organización liderada por heterosexuales de bien, sanos, con parejas estables, hijos y contactos importantes en la política.

Mi amigo me confesó estar arrepentido de haber firmado dicho documento pero “¿Qué más podía hacer?”- me preguntó-.

Y es que la sociedad mexicana percibe a los gays, lesbianas y transexuales como ciudadanos “problemáticos”.

Como en la actualidad nos hemos hecho más visibles y la lucha por nuestros derechos está cada vez más presente, los homofóbicos no lo pueden soportar y argumentan que sólo somos un “problema”.

A diferencia de los homofóbicos, yo no tengo miedo. Todos los días camino con la frente en alto, no tengo nada que ocultar.

Aunque conservo mi intimidad como un tesoro preciado, no lo hago por que me avergüence de lo que pase en mi cama, simplemente se trata de algo que no es de interés público.

Espero que todos ellos que nos llaman “paranoicos”, nunca tengan que sufrir por la muerte de un ser querido a manos de un grupo cuya única motivación fue el odio.

Nota: Esto no es una amenaza para nadie. Son libres de interpretar lo que quieran tanto como yo de escribir lo que me plazca.

kilo Por @CriSzis 

TOP 4 para ir a ver “Cuatro Lunas” a partir del 12 de febrero

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El día de ayer Sergio Tovar Velarde me invitó a disfrutar la premiere de su película “Cuatro Lunas”. Una cinta sobre 4 etapas de la vida homosexual. En ella actúan Alejandro de la Madrir, Alejandro Belmonte, Alonso Echánove, Antonio Velázquez, César Ramos, Gustavo Egelhaaf, Karina Gidi, Juan Manuel Bernal, Mónica Dionne, y los niños Sebastián Rivera y Gabriel Santoyo.

Como me dijo el propio Sergio, no se trata de una cinta “contemplativa o de autor”, ya saben de esas donde casi no hay diálogos y nunca pasa nada. Al contrario, se trata de una cinta entretenida; lo mismo provoca risas que llanto y hay un momento para la reflexión. Les aseguro que al salir de verla no serán los mismos.

CriSzis con el director de la cinta, Sergio Tovar Velarde

CriSzis con el director de la cinta, Sergio Tovar Velarde

Ahora bien a manera de TOP 4 les dejo algunas de las razones por las que tienen que ir a ver al cine “Cuatro Lunas”, a partir de este 12 de febrero en salas de Cinepolis:

1. Las nalgas de Alejandro de la Madrid

… y las de Alejandro Belmonte también. Bueno en realidad en este punto quiero expresar mi beneplácito ante las escenas de sexo que fueron explícitas pero nunca rayaron en lo grotesco o morboso. Y ustedes saben que sé reconocer lo grotesco y morboso, yo mismo soy muy morboso. Pero en “Cuatro Lunas” el sexo homosexual es presentado con naturalidad. Igual que un gay ante una escena erótica hetero, los heterosexuales verán las escenas candentes de esta peli y obvio se prenderán pero no corren peligro de impactarse, más allá de la penetración anal se presenta el acto sexual como un común denominador a todo tipo de parejas.

Ahora bien, me pongo de pie y agradezco a quien tenga que agradecer por dejarme ver en pantalla grande los deliciosos glúteos de Alejandro de la Madrid, la viril figura de Belmonte y los dulces besos entre César Ramos y Gustavo Egelhaaf.

2. “Si me la sacas te madreo”

Frase épica pronunciada por “Leo”, joven gay de clóset interpretado por Gustavo Egelhaaf.

Y es que el lenguaje de la cinta es de lo más fresco que se ha visto en las pantallas mexicanas en los últimos años. El guión original está plagado de frases y palabras reconocibles no sólo en el argot gay citadino.

Gracias a lo mismo, el público ríe a carcajadas durante varios momentos de la historia, se reconocen a sí mismos y convierten la experiencia de ir a ver una peli en un ejercicio de retroalimentación social fundamental para lograr una convivencia sana.

3. Emancipación de la niñez gay

Una de las “Cuatro Lunas” es la de “Mauricio”, niño gay interpretado por Gabriel Santoyo. Luego de que Sergio me explicara como logró filmar escenas infantiles con aspectos gays, me sorprendió lo mucho que se acercaron al meollo del asunto: la inocencia.

Cuando somos niños, somos inocentes. Actuamos siguiendo nuestros instintos, persiguiendo dudas, resolviéndolas, cayéndonos una y otra vez hasta conseguir que un sueño se cumpla.

Sobre todo la llamada “generación x”, crecimos en un ambiente todavía difícil para los gays. En nuestra infancia (décadas de los 80s y 90s) el VIH hacia que nuestros padres temieran más que nunca que uno de sus hijos les “saliera jotito”.

Recuerdo que al crecer en una familia católica y con una madre devota, cada vez que pensaba en el niño que me gustaba en la primaria sentía que me iría al infierno. El miedo se apoderaba de mi, más tarde entendí que no debes culpar a nadie por tus miedos, debes enfrentarlos.

4. El amor

Al finalizar la proyección de la cinta, Sergio Tovar tomó la palabra y dijo que estaba orgulloso de que él y su esposo, Edgar Barrón (productor de la cinta) hubieran logrado sacar adelante este proyecto. Sus palabras me recordaron que el amor existe y que cuando algo se hace con amor todo funciona.

Invariablemente estoy solo, es decir soltero, pero la película me hizo recordar esos momentos cuando me enamoró, cuando se enamoran de mi, cuando siento un nudo en el estomago y quiero que ese hombre venga a mi para pedirme que caminemos juntos bajo “Cuatro Lunas”.

Nota: Hay más razones para que acudan a las salas de cine a ver “Cuatro Lunas” a partir del 12 de Febrero, pero el TOP hubiera perdido su chiste… jaja… bueno mejor vayan, véanla y me cuentan más razones en sus comentarios que siempre agradezco.

Por @CriSzis

Salas de cine donde podrán ver “Cuatro Lunas”:

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Qué sentirán los homofóbicos si nos pitorrearamos en el funeral de sus “putas madres”

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Hace unos días trascendió una nota en la que dos hombres confesaban haber asesinado a un “jotito” que no les quiso pagar por sus servicios sexuales. A continuación el link a la nota con video:

Entre risas, confiesan haber matado a un homosexual

Además de la tragedia, los lectores fuimos testigos de la lamentable actitud de los reporteros, quienes sin ningún profesionalismo, interrogaron a los presuntos homicidas en un tono casi de “camaradería”.

Si bien los criminales resultaban patéticos al realizar sus declaraciones entre risas, lo que más indignación causó fue la evidente poca preparación con que los comunicadores realizaron su labor al levantar la información.

De la boca de estos “periodistas” salían frases como “¿No se la diste a oler?”, “¿Pero si le cumpliste?”.

Además de estas preguntas, la situación “divertida” en la que se parecían encontrar tanto criminales como reporteros, era simplemente deprimente. Pero también reveladora.

¿Por qué reveladora? A lo largo de mi vida, al trabajar siempre rodeado de una sociedad conservadora, me he dado cuenta que existe un argumento en contra de quienes afirmamos que la homofobia sí existe, muchas veces he escuchado que me acusan de “exagerar” y de ver actitudes homofóbicas hasta debajo de las piedras.

La realidad es que la homofobia sí existe y en México es patente en casos como el de este video. Es un simple ejemplo del ambiente en el que vivimos los gays y lesbianas mexicanos. Nuestras necesidades no sólo no importan a las autoridades, nuestros congéneres nos perciben como algo seres inferiores cuya vida no tiene valor.

Imaginen (Dios no lo permita) que sus madres deciden pagar por sexo a dos hombres jóvenes. Tal vez porque sean viudas o tal vez porque sus esposos ya no les respondan sexualmente. Sus madres, como cualquier mujer y ser humano, tienen derecho a vivir la vida sexual en plenitud. Pues bien, sus madres contratan a estos hombres, obviamente no le informan a nadie de la familia pues consideran que es parte de su intimidad.

Luego de un rato de sexo quedan insatisfechas y reclaman a los hombres, estos se niegan a satisfacerlas y arremeten contra ellas. Las golpean, asfixian y finalmente asesinan, luego avientan sus restos en una zanja lejos de la ciudad.

Ahora respondan las siguientes preguntas:

– ¿Les pareció gracioso?

– ¿Sus madres merecían este horrendo tipo de muerte?

– ¿Está mal que los gays y las madres contraten sexoservidores?

– ¿Los hombres heterosexuales son los únicos que pueden contratar sexoservidoras?

– ¿Qué sentirían si llamáramos a sus madres “putas”?

– ¿Les gustaría que mientras sacan el cuerpo de su madre del SEMEFO les preguntemos: “¿Le dieron a oler la verga a tu madre?¿Tu madre abrió las patas?¿Se la metieron bien duro?”

Si sintieron feo los comprendo, sería horrible que algo así sucediera y que los demás nos comportáramos como bestias. Pues bien, eso mismo es lo que pasa cuando un “jotito” muere de esta terrible forma. En primera dejen de usar el término “jotito” (eso va para todos); luego, se trata de un ser humano como cualquiera y por lo tanto merece una muerte digna, nadie tiene derecho a terminar con su vida y luego pitorrearse como si se tratara de una película de Tarantino… eso es ficción señores, la realidad la construimos nosotros y deberíamos aprender a respetarnos.

Finalmente, me encantaría saber los nombres de esos que se rieron ante la tragedia de “Michelle”, en Ciudad Juárez, Chihuahua; luego esperaría a que llegue el día en que sus madres mueran y asistiría al funeral para recordarles lo “divertido” que alguna vez les resultó la muerte.

Nota: Lamento si con mis palabras ofendí o lastimé a mis lectores, era la intención. A veces no nos damos cuenta del dolor que hacemos hasta que lo vivimos en carne propia. Para mi ninguna mujer debería ser llamada “puta” y ningún homosexual “jotito”. Utilicé los términos y el tono agresivo como herramientas de este post.

Por @CriSzis

 

Papa Francisco advierte que gays casados no están en el plan de Dios… ah ok

Víctor Manuel Aguirre Espinoza y Víctor Fernando Urìas Amparo con CriSzis
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Durante su visita a Manila, Filipinas, el Papa Francisco dijo que el matrimonio entre personas del mismo sexo amenaza a las familias del mundo.

Indicó que se trata de una “colonización ideológica” con la que se debe “tener cuidado porque intenta destruir a la familia”, enfatizó.

Según el Papa, los esfuerzos de las organizaciones civiles y gobiernos del mundo en torno a la legalización del Matrimonio Igualitario representan un poderoso obstáculo para el plan de Dios: “la creación”.

Las declaraciones del Papa se dieron durante momentos en que el Gobierno de Filipinas busca aprobar una ley de planificación familiar bajo la cual los centros de salud pública estarían obligados a impartir educación sexual y entregar anticonceptivos. De las 100 millones de personas que viven en Filipinas, el 80 por ciento son católicos. La Iglesia Católica de ese país ha bloqueado proyectos similares desde hace 13 años, a pesar del acelerado crecimiento poblacional.

En México grupos de la sociedad civil con influencia religiosa como la Coalición de Familias de Baja California A.C., luchan para impedir que las autoridades de sus estados no legislen en torno a la figura jurídica del Matrimonio Igualitario, con la que los homosexuales se podrían casar como los heterosexuales, adquiriendo todos los derechos y obligaciones.

En el caso de Baja California, desde 2013 una pareja gay no ha podido unirse en matrimonio a pesar de contar con un amparo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Según Víctor Manuel Aguirre Espinoza y Víctor Fernando Urías Amparo, la pareja afectada, esto en gran parte debido a la presión de grupos religiosos y la complicidad del gobierno local dirigido por el PAN, con claras tendencias conservadoras.

Ver también: Rostro de la homofobia en Mexicali se esconde tras cubrebocas 

Con estas declaraciones el Papa pisa terreno peligroso, pues si bien la religión es parte importante de los ciudadanos del mundo, las leyes superan los preceptos religiosos para garantizar derechos a todas las personas.

Es lamentable que un líder no sólo religioso, sino político como lo es el Papa Francisco, se decante hacia un lado de la balanza que busca marginar a los homosexuales, negándoles el acceso a formar un hogar, una familia o una vida en pareja a través de la figura jurídica del matrimonio. Los gays no pedimos a la Iglesia que nos permita hacer bodas religiosas, exigimos que dejen de fomentar un discurso en contra de nuestros derechos.

*En la foto principal de esta entrada aparecen Víctor Manuel Aguirre y Víctor Fernando Urías con CriSzis, durante su visita al Congreso de la Unión en la Ciudad de México.

Por @CriSzis

Ah ok...

Ah ok…

Rostro de homofobia en Mexicali se oculta tras cubrebocas

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Tristemente nos enteramos que las autoridades de Mexicali impidieron la unión de Víctor Manuel Aguire Espinoza y Víctor Fernando Urías Amparo, pareja gay que ganó un amparo ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación en junio de 2014, instrumento jurídico que les debió permitir acceso al matrimonio.

Lean más en: Baja California podría convertirse en el tercer estado de México con Matrimonio Igualitario

Un día antes de que se diera lamentable noticia, aún conservaba la esperanza de que las autoridades de Baja California reaccionaran ante lo que a todas luces indicaba un acto de violación de Derechos Humanos y más evidente, ilegalidad.

Y es que cómo se ha repetido hasta el cansancio, la pareja gay citada obtuvo un amparo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que ordenaba a las autoridades locales casarlos. No obstante los funcionarios han impedido la unión pretextando toda clase de insensateces que los acercan a cometer desacato. En la última ocasión Angélica Guadalupe González Sánchez, encargada de dar las platicas prematrimoniales, les negó sus servicios y luego presentó una denuncia contra la pareja argumentando “locura”. Destaca que la funcionaria mencionada es también representante de la organización civil: Coalición de Familias de Baja California A.C.

Esto es importante porque el día que Víctor Manuel y Víctor Fernando se presentaron en el Ayuntamiento de Mexicali, también lo hicieron miembros de organizaciones religiosas y de familias que realizaron una manifestación contra el matrimonio gay.

Sosteniendo carteles con leyendas como “No matrimonios del mismo sexo” y “Dios es amor”, los inconformes se manifestaron contra la igualdad de los ciudadanos LGBT con los heterosexuales.

Lamentable pero revelador, fue darme cuenta que muchos de los manifestantes utilizaron cubrebocas que mostraban un mensaje: “Solo hombre y mujer”.

¿Por qué es lamentable?

– Cuando uno tiene una postura que defender da la cara, no se esconde.

– Vivimos en un estado laico, si bien se respeta la libertad de creencias, estas no tienen injerencia en las leyes, por lo tanto no son argumento válido para impedir alguna acción jurídica o legal.

– La libertad de expresión se traduce como: “El respeto al derecho ajeno es la paz”, lo dijo Benito Juárez.

– Usando cubre bocas pareciera que aún creen que la homosexualidad es algo que se contagia.

¿Por qué es revelador?

– Revela la ignorancia que aún impera, no sólo entre los habitantes de Mexicali, sino de todo México.

– Los mexicanos no conocen sus leyes. El artículo 1 prohíbe la discriminación, desde mayo de 2014 específicamente la homofobia. Por lo tanto quienes se expresaron en contra de la homosexualidad están promoviendo la homofobia, es decir cometiendo un delito.

– Los mexicanos le tienen miedo a los homosexuales, por eso se cubren. Somos o representamos una amenaza para ellos.

Hace poco me entrevisté con la líder de una organización religiosa que trajo a México a Richard Cohen, un hombre que prometía contar con la “cura” de la homosexualidad. Andreina del Villar me comentó que ellos le tenían miedo a los homosexuales pues aunque intentaban ayudarnos (a los homosexuales) nosotros respondíamos con ataques y descalificaciones, llamándolos ignorantes y burlándonos de sus creencias.

Yo respondí advirtiéndole que no necesitábamos su ayuda pues los homosexuales estamos bien siéndolo y que si no querían que nuestros comentarios parecieran burlas hacia sus creencias, pues dejaran de ponerlas en duda.

Esperemos que las autoridades federales actúen en este caso y la sociedad mexicana entienda de una vez por todas que

“Al César lo del César”.

Por @CriSzis