Dolce & Gabbana: Cuando los gays ricos se olvidan de sus hermanos pobres

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Estos días ha causado mucha polémica una serie de declaraciones del dúo dinámico de la moda, los diseñadores italianos Dolce & Gabbana.

Nota: No es natural tener dos padres gays: Dolce & Gabbana

Ellos se pronunciaron en contra de las familias homoparentales, formadas a partir de una pareja de hombres homosexuales o mujeres lesbianas. Los diseñadores abiertamente homosexuales, son unos fervientes defensores de la “familia tradicional”, y voceros en contra de la adopción gay, así como las técnicas de reproducción asistida -fecundación in vitro y vientre de alquiler, entre otras- .

La postura contra el derecho a la familia de los gays provocó una oleada de comentarios negativos en contra de los diseñadores. Personalidades como Elton John, Courtey Love y hasta Ricky Martin pidieron a sus seguidores que se unan al boicot contra la marca D&G.

Nota: Boicot contra Dolce & Gabbana 

Pero ¿Qué tan válido es el boicot?

Ejercer presión para imponer una opinión parecería un método bastante contrario a lo difundido por quienes defienden la diversidad. Pero hay casos específicos en donde se debe valorar.

No puedes ser abiertamente homosexual y olvidarte de la lucha que otros miembros menos afortunados de la Comunidad LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans), sólo porque a ti te va bien vendiendo tus caros diseños de ropa a actrices y personalidades de la política que en buena parte los compran porque piensan que los gays tenemos un gusto exquisito.

Dolce & Gabbana viven bien, no les falta nada y me atrevería a afirmar que comen en buena parte gracias al “estilo” que les dio el simple hecho de ser una pareja gay de diseñadores, pues aceptemos que en ocasiones los clichés pueden ayudarnos a destacar.

No soy critico de moda ni mucho menos, pero conozco el trabajo de los diseñadores y puedo decir en base a mis conocimientos que D&G se han ganado un lugar en el mundo de la moda gracias a su talento.

Sin embargo la reciente polémica me recordó que vivimos en un mundo donde lo que hace la verdadera diferencia es el dinero. El dinero puede comprar estatus, respeto y hasta derechos humanos.

Al declarar en contra de las familias homoparentales, D&G no se detuvieron a pensar en los LGBT del mundo que no tienen una cuenta bancaría millonaria y que al no ser importantes para la sociedad, sus necesidades tampoco importan mucho.

Pero la actitud de D&G no es algo nuevo dentro de la propia Comunidad LGBT. En mi ciudad, México DF, los gays que habitan la Condesa o Santa Fe, por ejemplo, viven en un ambiente de comodidades y tranquilidad compradas con el dinero fruto de su esfuerzo, creatividad y trabajo. En ocasiones estas comodidades les hacen olvidar el mundo real y a sus “hermanos” y “hermanas” LGBT menos afortunados.

Con dinero, estos gays pueden comprar el respeto del portero de su edificio o el chofer de su taxi ejecutivo, tal vez ambos piensen que son unos “sucios homosexuales”, pero “con dinero baila el perro” y estos fieles sirvientes jamás morderán la mano de quien les da de comer.

Sin embargo lejos de sus centros urbanos donde pueden vivir con cierto estatus, seguridad y decoro, están los gays y lesbianas que viven la dura realidad. La discriminación y el rechazo se hacen presentes en la calle, centros de trabajo y hasta la familia.

A estos gays y lesbianas “pobres”, las declaraciones de personalidades como Dolce & Gabbana les hacen mucho daño, pues sus argumentos respaldan la homofobia de la mayoría. Los homofóbicos podrán apoyarse de las palabras de los diseñadores para “demostrar” su punto y difundir sentencias sociales absurdas para que los más ignorantes beban del dulce néctar de la desinformación.

Califico la actitud de D&G de mezquina, absurda y estúpida. Aunque lo único que compro de su marca es el perfume “The One”, dejaré de hacerlo y a través de esta humilde entrada a mi blog pediré que mis lectores se unan al boicot. Los gays tenemos derecho a tener nuestras propias opiniones, pero la realidad que vivimos no nos permite olvidar que hay un objetivo supremo que debemos anteponer a nuestra realidad particular: la conquista de todos los derechos para los miembros de la Comunidad LGBT.

Dolce & Gabbana debieron anteponer la lucha por el derecho a la familia que muchos gays y lesbianas libran diariamente en todo el mundo, en lugares donde los estigmas no los dejan cuidar, educar y amar a niños, que como ustedes saben, son nuestro futuro.

Por @CriSzis

Papa Francisco advierte que gays casados no están en el plan de Dios… ah ok

Víctor Manuel Aguirre Espinoza y Víctor Fernando Urìas Amparo con CriSzis
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Durante su visita a Manila, Filipinas, el Papa Francisco dijo que el matrimonio entre personas del mismo sexo amenaza a las familias del mundo.

Indicó que se trata de una “colonización ideológica” con la que se debe “tener cuidado porque intenta destruir a la familia”, enfatizó.

Según el Papa, los esfuerzos de las organizaciones civiles y gobiernos del mundo en torno a la legalización del Matrimonio Igualitario representan un poderoso obstáculo para el plan de Dios: “la creación”.

Las declaraciones del Papa se dieron durante momentos en que el Gobierno de Filipinas busca aprobar una ley de planificación familiar bajo la cual los centros de salud pública estarían obligados a impartir educación sexual y entregar anticonceptivos. De las 100 millones de personas que viven en Filipinas, el 80 por ciento son católicos. La Iglesia Católica de ese país ha bloqueado proyectos similares desde hace 13 años, a pesar del acelerado crecimiento poblacional.

En México grupos de la sociedad civil con influencia religiosa como la Coalición de Familias de Baja California A.C., luchan para impedir que las autoridades de sus estados no legislen en torno a la figura jurídica del Matrimonio Igualitario, con la que los homosexuales se podrían casar como los heterosexuales, adquiriendo todos los derechos y obligaciones.

En el caso de Baja California, desde 2013 una pareja gay no ha podido unirse en matrimonio a pesar de contar con un amparo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Según Víctor Manuel Aguirre Espinoza y Víctor Fernando Urías Amparo, la pareja afectada, esto en gran parte debido a la presión de grupos religiosos y la complicidad del gobierno local dirigido por el PAN, con claras tendencias conservadoras.

Ver también: Rostro de la homofobia en Mexicali se esconde tras cubrebocas 

Con estas declaraciones el Papa pisa terreno peligroso, pues si bien la religión es parte importante de los ciudadanos del mundo, las leyes superan los preceptos religiosos para garantizar derechos a todas las personas.

Es lamentable que un líder no sólo religioso, sino político como lo es el Papa Francisco, se decante hacia un lado de la balanza que busca marginar a los homosexuales, negándoles el acceso a formar un hogar, una familia o una vida en pareja a través de la figura jurídica del matrimonio. Los gays no pedimos a la Iglesia que nos permita hacer bodas religiosas, exigimos que dejen de fomentar un discurso en contra de nuestros derechos.

*En la foto principal de esta entrada aparecen Víctor Manuel Aguirre y Víctor Fernando Urías con CriSzis, durante su visita al Congreso de la Unión en la Ciudad de México.

Por @CriSzis

Ah ok...

Ah ok…

Al mundo le vale lo que la Iglesia crea del matrimonio gay

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El día de ayer nos enteramos que el Sínodo de la Familia que se lleva a cabo en El Vaticano, prácticamente perdonó a los divorciados y homosexuales por sus pecados. Efectivamente, después de siglos de dimes y diretes entre los más sabios líderes del catolicismo, hoy nos vienen a decir que siempre no, que los homosexuales no somos malos cristianos y que de hecho tenemos “dotes” y “cualidades” para compartir con el mundo.

Los obispos de la Iglesia han declarado que la comunidad religiosa y los fieles, deben “acoger a los homosexuales”, pero eso sí, se niegan a reconocer el derecho las parejas del mismo sexo a unirse en matrimonio, advirtiendo que esta figura es exclusiva para parejas formadas por un hombre y una mujer.

Desde que el tema está en la mesa de discusión, la Iglesia Católica se ha negado a aceptar la igualdad entre parejas homosexuales y heterosexuales, su argumento es que desde que se inventó el término “matrimonio” se adjudicó a las parejas formadas entre un hombre y una mujer, y que todo lo contrario a esta forma es absurdo y una franca contradicción a los valores no sólo religiosos, sino naturales que se han inculcado por las diferentes sociedades que hoy conviven en el planeta Tierra.

En realidad el “matrimonio” como tal es una forma de heredar patrimonio, en diferentes culturas como la griega, árabe y romana, esta figura sólo les servía a las personas o familias poderosas, que poseían un buen número de bienes obtenidos a lo largo del tiempo, mismos que querían dejar como legado a sus descendientes. En la antigüedad, los pobres simplemente no se casaban.

Todo cambió con la entrada del catolicismo en la vida de las sociedades más poderosas, a manera de control se impuso el matrimonio.

Actualmente en la mayor parte del mundo “occidental” la figura del matrimonio es secular, es por eso que se ha podido legalizar el divorcio y regular otras cuestiones.

Esto nos ha demostrado el deterioro del poder de la Iglesia sobre la vida de los seres humanos que habitan el mundo; antes los líderes católicos regían por encima de los poderes del hombre al ostentar la divinidad, pero conforme el tiempo avanza y las personas conocen más de ciencia y se acercan “peligrosamente” a la verdad, la autoridad de los curas, obispos y el mismo Papa, se vuelve cada vez menos relevante. A nadie le importa lo que sus anticuados conceptos de unión y control social dicten, las sociedades se vuelcan en sí mismas para preguntarse cuáles son sus necesidades reales y formular respuestas para atenderlas.

Es por ello que hoy en día lo que diga el Papa o su Sínodo de Obispos, a la mayoría de nosotros nos tiene sin cuidado. Para ser más claros: “nos vale”.