TOP5 Cacería de homosexuales panistas

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Con mucha pena leí el día de ayer encabezados “escandalosos” que revelaban la orientación sexual y por ende política de Héctor Mendizábal, dirigente del PAN en San Luis Potosí.

Aprovecharon para llamarlo “hipócrita”, pues la postura de su partido rechaza la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo y la adopción gay.

Argumentaron que estaba bien “desenmascarar” a los gays de clóset que según dicen, abundan en el PAN.

Incitaron a la burla, el escarnio y casi a perseguirlos con antorchas por las coloniales calles del bello San Luis Potosí, o mínimo crucificarlos políticamente.

Primero voy a dejar claro que no defiendo la postura de los panistas contra el matrimonio igualitario o la adopción gay, no soy partidario de sus líderes y de hecho me parece una agrupación retrograda.

Luego, conozco a muchos panistas gays, no son de clóset pero no creen en el matrimonio gay y sus convicciones políticas no los ánima a pasearse a bordo de carros alegóricos en marchas del orgullo. No estoy de acuerdo con ellos pero los respeto, las ideas y creencias de quien sea merecen todo nuestro respeto.

Sólo quiero recordar a quienes se congratularon con la publicación de dichas fotos y el “chisme” entero:

  1. Ser gay no es restrictivo

No por ser gay tienes que apoyar la legalización del matrimonio igualitario o la adopción gay.

La comunidad gay ha luchado mucho para hacer entender a la sociedad que la orientación sexual de las personas no tiene porque definir su buen desempeño laboral, sus capacidades intelectuales o su calidad moral, ¿por qué tendría que ser diferente para las posturas políticas?

La ideología política de una persona no tendría que ser cuestionada por su orientación sexual, ni como la maneje en público o privado.

Yo por ejemplo, soy  súper ultra mega gay (obvio) pero nunca publico fotos con mi novio, muchas personas creen que soy soltero porque nunca aparece mi pareja en Facebook o Twitter. No me avergüenzo de él, sólo no me gusta utilizar mi vida privada y a mis seres queridos para ganar likes, es una elección personal, cada quien...

Los gays podemos ser liberales, conservadores, podemos elegir entre vivir en pareja o ser solteros, podemos estar o no de acuerdo con la sociedad, no por ser homosexuales estamos impedidos a leer la Biblia y creer en Dios, también podemos ser ateos o panistas.

2. Matrimonio igualitario es un derecho

El matrimonio igualitario es un derecho, nos guste o no, México está avanzando a su aprobación oficial y esto aunque sí depende de los legisladores, también depende de la sociedad. La población es para bien o para mal la que los puso en sus curules, para que hablen por ellos.

En estados conservadores, la población es más conservadora y seguro la legalización del matrimonio gay tardará más, pero no debemos caer en discursos tan bajos y lamentables como querer “sacar a la luz” la vida homosexual de los actores políticos.

No nos hagamos tontos, siempre estamos pidiendo que los legisladores respondan a las exigencias de los ciudadanos y no a las personales, y cuando un legislador panista que es gay antepone el interés público al propio, ahora si lo condenamos… congruencia señores.

3. No todos los gays quieren casarse

Además les recuerdo una cosa, no todos los gays quieren casarse y tener hijos, muchos creen que eso es una idea heteronormativa a la cual los homosexuales no tenemos que atarnos.

Muchos dirán que el matrimonio igualitario promueve la igualdad, y concuerdo, debe ser legalizado, pero de eso a que nuestro único argumento político contra los detractores de la igualdad sea sacarlos del clóset y someterlos al escarnio público… no me decepcionen, somos mejor que eso amigos.

4. Salir del clóset también es un derecho no obligación

Un derecho personal. Nadie tiene el derecho a sacar del clóset a nadie. Por múltiples factores, gays y lesbianas prefieren permanecer en el clóset, es decir ocultando su homosexualidad.

De hecho no tenemos por que anunciar “hola soy gay”, los heterosexuales no lo hacen.

En el caso del señor Mendizábal, se ve que vive su homosexualidad libremente, tiene una pareja o varias o lo que sea (algo que no nos interesa), van a cenar, se reúne con otros amigos y en la noche… pues eso tienen más privacidad, o ahora quieren las fotos donde tiene sexo ¡NO!

Los procesos personales de aceptación y salida del clóset son personales por los múltiples factores que intervienen: sociales, psicológicos, familiares, tradicionales, entorno, seguridad, ambiente labora, etc.

Obligar a alguien a salir del clóset es insensible y va contra los derechos humanos.

Al final del día cada quien es dueño de su propia vida. Responsabilizó a los medios que publicaron dichas fotos, de lo que le pueda pasar a Mendizábal. Puede que hasta lo despidan, sea discriminado en su entorno social y familiar e incluso lo lleven al suicidio.

5. El PAN no va a cambiar

La Iglesia no tiene por que cambiar, el PAN tampoco. Si la Iglesia Católica, o la ortodoxa o los evangélicos, no quieren casar a gays y no quieren permitir que transexuales sean padrinos o madrinas de bautizo, pues que bueno, francamente debe valernos.

Por eso debe legalizarse el matrimonio igualitario, para que aquellos gays que quieran casarse (no todos quieren, volver al punto 3) puedan hacerlo.

Fuera de la iglesia el estado debe garantizar igualdad de derechos para todos los ciudadanos, sin importar su orientación sexual, color de piel o afiliación partidista.

El PAN tiene unos estatutos, una ideología, y una postura, si no nos gusta: NO voten por ellos, NO se afilien a ellos, NO asistan a sus mitines de campaña, NO les den RT o FAV, NO MAMEN.

Y bueno ya para despedirme, lamento que incluso medios serios hayan caído en el bajo recurso de la “cacería de homosexuales panistas”, esperemos que en el futuro nadie tenga que publicar ese tipo de contenidos para ganar likes o lectores incautos.

Por @CriSzis

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En el #SpiritDay debemos luchar por el amor y la justicia

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Hoy conmemoramos el #SpiritDay para recordar que cada día debemos luchar contra el acoso homofóbico, desde la escuela, pero también en los demás ambientes de la vida cotidiana.

En todos los ambientes que pisamos hombres y mujeres, nos enfrentamos a múltiples desafíos. Los hombres homosexuales han tenido que soportar décadas de vejaciones, discriminación y tristeza. Escondidos o en las sombras, los gays han tenido que vivir su sexualidad como apestados.

En nuestros días ha tomado fuerza el movimiento en pro de los derechos de la Comunidad LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans), una buena parte del mundo se preocupa cada vez más por reflexionar en torno a estos temas y comprender a los miembros de este grupo social.

Hablo en especifico de los gays, porque soy uno de ellos y me corresponde hablar desde mi posición. Tras 31 años de vida les puedo contar que no ha sido fácil, siempre encuentras obstáculos y gente a la cual enfrentar. Al principio, de niño o adolescente, lo enfrentas como puedes, cuando creces te das cuenta que te has hecho fuerte y decides enfrentar la vida con valor, pero la homofobia sigue acechando.

Recuerdo que de niño me afectaba mucho cuando alguien me decía “puto”, “joto”, “marica” o “puñal”, la humillación era mayúscula y no era necesario ningún golpe físico para retorcerse de dolor.  Pero también los había, más de una ocasión fui agredido por otros niños que se creían más fuertes por actuar en grupo. Obviamente un niño contra 5 siempre las tendrá de perder.

Actualmente las cosas no han cambiado mucho, cuando acusas a alguien de homofobia, parece haber más interesados en defender a esa persona que en esforzarse por entender que este tipo de discriminación no está en la imaginación de los homosexuales, es real y tiene efectos negativos en toda la sociedad.

Las personas siguen sin entender que cuando insultan a un gay, lo hacen menos o lo agreden, no sólo le hacen daño a él; generan una dinámica social basada en el odio que como consecuencias provoca el desarrollo de individuos frustrados pues en estos casos nadie tiene la razón, todos deberían aprender a vivir con sus diferencias.

El odio es un sentimiento que mueve poderosamente al ser humano, lo ayuda a emprender guerras de todo tipo. La de la homofobia es una guerra que enfrenta a aquellos hombres que gustan del sexo con otros hombres, con las personas que creen que eso no es “normal” o “natural” y que a toda costa quieren esconder, pues eliminar nunca podrán.

Según el Centro de Investigaciones Pew, en México el nivel de aceptación de la homosexualidad ronda apenas el 61 por ciento, los mexicanos siguen pensando que los gays somos conflictivos, sucios, pedófilos, enfermos, “sidosos”, prostitutos, vanidosos y egoístas.  Cuando un homosexual es agredido en un lugar de trabajo y decide quejarse, es calificado como un problema, cuando decide defenderse se convierte en alguien problemático o una franca “amenaza”.

Los gays vivimos entre la espada y la pared. En México se han dado avances oficiales en cuanto al reconocimiento de derechos para la Comunidad LGBT, como el reconocimiento del Matrimonio Igualitario en DF y Coahuila, así mismo, el Presidente Enrique Peña Nieto decretó al 17 de mayo como “Día Nacional de la Lucha Contra la Homofobia”. Sin embargo la realidad es diferente, la verdad es que la mayoría de las personas siguen pensando que los homosexuales no deberíamos existir, lo peor es que siempre hemos existido y seguiremos aquí.

Este #SpiritDay nos debe servir para recobrar el espíritu de lucha, salir a la calle, ser felices y demostrar que ser gay es tan bueno o malo como lo son todos los seres humanos.

Vistan de morado y sonrían.

Así que a luchar por el amor y la justicia

Así que a luchar por el amor y la justicia