Caitlyn Jenner, una mujer con muchos pantalones

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Hoy todos nos vimos sorprendidos con la portada de la revista Vanity Fair a cargo de la prestigiada fotógrafa Annie Leibovitz, quien mostró la espectacular transformación de Bruce Jenner en Caitlyn Jenner.

El medallista olímpico y padrastro de las Kardashian, había dicho que tardó mucho tiempo en decidirse a emprender su proceso de transición sexual pues temía al escarnio público a través de los medios de comunicación.

Sin embargo, dejo atrás sus miedos y demostró que es una mujer con muchos pantalones.

Hace unos días sostuve una conversación telefónica con Alaska del dueto Fangoria, ella me dijo que cree que “cualquier persona que día a día vive su propia realidad con valor tiene más mensaje que cualquiera que hable por ellos”.

Lean más en: Alaska: No soy como Bono para dar mensajes a la humanidad

Esas palabras fueron lo primero que llegó a mi mente cuando vi a Caitlyn Jenner, sexy, audaz, feliz.

Llega un momento en la vida de cada ser humano en el que se presenta la oportunidad de vivir plenamente. Frente a nosotros se abre la puerta de la felicidad por unos instantes, entonces uno decide dar el primer gran y difícil paso, después de eso todo es historia.

Creo sin temor a equivocarme, que hoy Caitlyn dio el primer paso para ella misma, pero también para una gran parte de la población trans (transexual y transgénero) que viven aún con cierto miedo a la incomprensión en todo el continente americano.

Lo de Jenner fue ese tipo de acciones que logran más que una marcha anual, el “pride” e incluso algunas propuestas de ley.

Al salir sonriente en la portada de Vanity Fair, Caitlyn envió un poderoso mensaje de respeto a sí misma y de orgullo. En ella miles de mujeres trans verán reflejado el resultado de años de lucha, desprecio y violación a sus derechos.

¿Es valido que Caitlyn Jenner se convierta en rostro de la lucha trans? Sí, aunque sin demeritar las décadas de trabajo de activistas, como sea Jenner hizo visible su transformación en uno de los ambientes más prejuiciosos, el del espectáculo.

Sabía que tenía mucho que perder y decidió enfrentar con valor al monstruo mediático de los tabloides, blogueros burlones, tuiteros despiadados, y hasta políticos conservadores que verán en ella una excelente herramienta para advertir que “el fin se acerca”.

Imaginen ustedes que su padre decide iniciar su proceso de transición, imaginen a toda su familia, vecinos y amigos hablando de ello, imaginen que habrá imbéciles ignorantes que decidan alejarse de ustedes, imaginen que algún grupo de resentidos les avienta un huevo por ser hijos de una mujer trans, imaginen que a alguien se le ocurre llevar más lejos sus ataques.

Todo eso multiplíquenlo por 100 mil y tal vez entiendan lo que significa para Caitlyn Jenner y su familia una bella portada de revista.

No soy ingenuo, se que sabrán sacarle provecho a todo esto, pero eso no libra a los Jenner y Kardashian de ataques mediáticos y sería injusto no pedir que respeten sus derechos sólo por ser famosos. Todos tenemos derechos, sin importar de donde vengaos y hacia donde nos dirijamos.

Me pongo de pie y le brindo un aplauso a la bella e impactante Caitlyn Jenner.

Por @CriSzis

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