Ciudad Gótica, capital de la desesperanza gay

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Durante el Tercer Informe de Gobierno de Miguel Ángel Mancera me enteré que la Ciudad de México sería nombrada “Capital Friendly” en noviembre próximo.

LEER MÁS: “Capital Friendly” encabeza lista de crímenes de odio

El jefe de gobierno dijo que era una muestra más del compromiso de su administración con la comunidad LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans). Estoy seguro de que sus intenciones son buenas pero lamento contradecirlo. 

La Ciudad de México no es “friendly” (amigable) con los LGBT, si bien tenemos leyes que nos permiten casarnos o que se reconozca nuestra identidad de género, la inseguridad que nos afecta rebasa cualquier título turístico que se quiera promover.

El DF encabeza la lista nacional de crímenes de odio por homofobia, 190 muertes de homosexuales derivadas de ataques por odio en los últimos 15 años, según datos de la Comisión Ciudadana contra los Crimen de Odio por Homofobia (CCCOH).

Luego de realizar algunas entrevistas a Óscar Montes de Oca Rosales, subprocurador de Averiguaciones Previas Desconcentradas de la PGJDF, a  Marco Enrique Reyes Peña, fiscal de homicidio de la PGJDF, y a la víctima de un caso de homofobia, confirme que la realidad del DF dista mucho de ser amigable con los LGBT.

Montes de Oca me dijo que bastaba con que la victima de un crimen se identificara como miembro de la comunidad LGBT para que sus protocolos especiales entraran en acción, una de las víctimas me mostró la declaración que le tomaron en el MP y en la que claramente se podía leer que es homosexual y que el ataque fue, al menos en sugerencia, uno de odio por homofobia, sin embargo los protocolos no entraron en acción de inmediato, y a la fecha su caso ni siquiera se ha investigado bajo esos términos.

Las organizaciones de derechos humanos poco han podido hacer por él y la autoridad simplemente no está capacitada para responder.

Este es el caso del que les hablo: PGJDF incumple protocolos en ataques por homofobia

Luego insistí y por semanas he intentado ponerme en contacto con la PGJDF nuevamente para que me ayuden a entender lo que está sucediendo, sobre todo cuando recién se anunciaron mejoras en citados protocolos. Al día de hoy sólo he recibido largas.

Empiezo a sentir que vivo en Ciudad Gótica, soy la fiscal que interpretaba Katie Holmes en Batman Begins y me doy cuenta que los gays, lesbianas y trans estamos desamparados, a nadie le importamos realmente (tranquilos no estoy diciendo que el personaje de Holmes sea LGBT).

¿Será que es momento de encender un enorme reflector desde la Zona Rosa con la batiseñal gay? ¿Será que necesitamos a un hombre o mujer valientes que se disfracen de homofóbicos para infiltrarse en el gobierno, los partidos políticos y las organizaciones civiles, además de los grupos criminales?¿Será que es el momento de clamar la presencia de un “gay murciélago” que nos salve del sistema y la sociedad?

Parece de risa pero no le encuentro otra solución, al día de hoy aunque contamos con una ley de matrimonio igualitario y ley de identidad de género, las autoridades y cuerpos policiales siguen tratando a los LGBT como ciudadanos de segunda.

En papel y ante el mundo somos la “Capital Friendly” pero en el día a día, seguimos siendo discriminados, atacados, burlados, asesinados…

No culpo al jefe de gobierno, Mancera tal vez quiera ayudar a mejorar la seguridad de los LGBT, pero alguien dentro de la Secretaría de Seguridad Pública del DF (SSPDF) o de la Procuraduría General de Justicia del DF (PGJDF) no puede o no quiere hacer su trabajo.

Esperemos que mis preguntas no tengan que ser respondidas por un enmascarado, esperemos que sí las autoridades se siente incapaces de cumplir con su obligación de cuidar a TODOS los ciudadanos, pidan apoyo, tal vez a la Liga de la Justicia LGBT, hombres y mujeres valientes que quieran hacer justicia por su propia mano…

NOTA: Los links redirigen a la fuente de la información que retomo. 

Por @CriSzis

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TOP5 Cacería de homosexuales panistas

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Con mucha pena leí el día de ayer encabezados “escandalosos” que revelaban la orientación sexual y por ende política de Héctor Mendizábal, dirigente del PAN en San Luis Potosí.

Aprovecharon para llamarlo “hipócrita”, pues la postura de su partido rechaza la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo y la adopción gay.

Argumentaron que estaba bien “desenmascarar” a los gays de clóset que según dicen, abundan en el PAN.

Incitaron a la burla, el escarnio y casi a perseguirlos con antorchas por las coloniales calles del bello San Luis Potosí, o mínimo crucificarlos políticamente.

Primero voy a dejar claro que no defiendo la postura de los panistas contra el matrimonio igualitario o la adopción gay, no soy partidario de sus líderes y de hecho me parece una agrupación retrograda.

Luego, conozco a muchos panistas gays, no son de clóset pero no creen en el matrimonio gay y sus convicciones políticas no los ánima a pasearse a bordo de carros alegóricos en marchas del orgullo. No estoy de acuerdo con ellos pero los respeto, las ideas y creencias de quien sea merecen todo nuestro respeto.

Sólo quiero recordar a quienes se congratularon con la publicación de dichas fotos y el “chisme” entero:

  1. Ser gay no es restrictivo

No por ser gay tienes que apoyar la legalización del matrimonio igualitario o la adopción gay.

La comunidad gay ha luchado mucho para hacer entender a la sociedad que la orientación sexual de las personas no tiene porque definir su buen desempeño laboral, sus capacidades intelectuales o su calidad moral, ¿por qué tendría que ser diferente para las posturas políticas?

La ideología política de una persona no tendría que ser cuestionada por su orientación sexual, ni como la maneje en público o privado.

Yo por ejemplo, soy  súper ultra mega gay (obvio) pero nunca publico fotos con mi novio, muchas personas creen que soy soltero porque nunca aparece mi pareja en Facebook o Twitter. No me avergüenzo de él, sólo no me gusta utilizar mi vida privada y a mis seres queridos para ganar likes, es una elección personal, cada quien...

Los gays podemos ser liberales, conservadores, podemos elegir entre vivir en pareja o ser solteros, podemos estar o no de acuerdo con la sociedad, no por ser homosexuales estamos impedidos a leer la Biblia y creer en Dios, también podemos ser ateos o panistas.

2. Matrimonio igualitario es un derecho

El matrimonio igualitario es un derecho, nos guste o no, México está avanzando a su aprobación oficial y esto aunque sí depende de los legisladores, también depende de la sociedad. La población es para bien o para mal la que los puso en sus curules, para que hablen por ellos.

En estados conservadores, la población es más conservadora y seguro la legalización del matrimonio gay tardará más, pero no debemos caer en discursos tan bajos y lamentables como querer “sacar a la luz” la vida homosexual de los actores políticos.

No nos hagamos tontos, siempre estamos pidiendo que los legisladores respondan a las exigencias de los ciudadanos y no a las personales, y cuando un legislador panista que es gay antepone el interés público al propio, ahora si lo condenamos… congruencia señores.

3. No todos los gays quieren casarse

Además les recuerdo una cosa, no todos los gays quieren casarse y tener hijos, muchos creen que eso es una idea heteronormativa a la cual los homosexuales no tenemos que atarnos.

Muchos dirán que el matrimonio igualitario promueve la igualdad, y concuerdo, debe ser legalizado, pero de eso a que nuestro único argumento político contra los detractores de la igualdad sea sacarlos del clóset y someterlos al escarnio público… no me decepcionen, somos mejor que eso amigos.

4. Salir del clóset también es un derecho no obligación

Un derecho personal. Nadie tiene el derecho a sacar del clóset a nadie. Por múltiples factores, gays y lesbianas prefieren permanecer en el clóset, es decir ocultando su homosexualidad.

De hecho no tenemos por que anunciar “hola soy gay”, los heterosexuales no lo hacen.

En el caso del señor Mendizábal, se ve que vive su homosexualidad libremente, tiene una pareja o varias o lo que sea (algo que no nos interesa), van a cenar, se reúne con otros amigos y en la noche… pues eso tienen más privacidad, o ahora quieren las fotos donde tiene sexo ¡NO!

Los procesos personales de aceptación y salida del clóset son personales por los múltiples factores que intervienen: sociales, psicológicos, familiares, tradicionales, entorno, seguridad, ambiente labora, etc.

Obligar a alguien a salir del clóset es insensible y va contra los derechos humanos.

Al final del día cada quien es dueño de su propia vida. Responsabilizó a los medios que publicaron dichas fotos, de lo que le pueda pasar a Mendizábal. Puede que hasta lo despidan, sea discriminado en su entorno social y familiar e incluso lo lleven al suicidio.

5. El PAN no va a cambiar

La Iglesia no tiene por que cambiar, el PAN tampoco. Si la Iglesia Católica, o la ortodoxa o los evangélicos, no quieren casar a gays y no quieren permitir que transexuales sean padrinos o madrinas de bautizo, pues que bueno, francamente debe valernos.

Por eso debe legalizarse el matrimonio igualitario, para que aquellos gays que quieran casarse (no todos quieren, volver al punto 3) puedan hacerlo.

Fuera de la iglesia el estado debe garantizar igualdad de derechos para todos los ciudadanos, sin importar su orientación sexual, color de piel o afiliación partidista.

El PAN tiene unos estatutos, una ideología, y una postura, si no nos gusta: NO voten por ellos, NO se afilien a ellos, NO asistan a sus mitines de campaña, NO les den RT o FAV, NO MAMEN.

Y bueno ya para despedirme, lamento que incluso medios serios hayan caído en el bajo recurso de la “cacería de homosexuales panistas”, esperemos que en el futuro nadie tenga que publicar ese tipo de contenidos para ganar likes o lectores incautos.

Por @CriSzis