TOP 5 señales de que eres más guapo de lo que crees pero sufres de “dismorfofobia”

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encriszis

Hace poco me enteré leyendo un artículo en ABCde lo que era la “dismorfofobia”, que según la psicóloga Julia Vidal, es un “trastorno que hace que una persona se vea a sí misma o a una parte de su cuerpo de manera totalmente distinta a como es en realidad”.

Quienes padecen este trastorno lo desarrollan a partir de la adolescencia y llegan al punto de pensar que son personas obesas, feas, o simplemente no atractivas.

Tomemos en cuenta que la belleza tiene parámetros muy subjetivos. En países de América Latina por ejemplo, los estándares de belleza fijados por el cine, la televisión y la publicidad, están basados en perfiles absurdos, muchas veces inalcanzables. Entonces tenemos que personas con rasgos indígenas o mestizos, se sienten “feos” por no parecerse a Brad Pitt (rubio, alto y con ojos azules).

A continuación 5 señales de que en realidad eres más guapo (guapa)…

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TOP 5 señales de que eres más guapo de lo que crees pero sufres de “dismorfofobia”

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Hace poco me enteré leyendo un artículo en ABC de lo que era la “dismorfofobia”, que según la psicóloga Julia Vidal, es un “trastorno que hace que una persona se vea a sí misma o a una parte de su cuerpo de manera totalmente distinta a como es en realidad”.

Quienes padecen este trastorno lo desarrollan a partir de la adolescencia y llegan al punto de pensar que son personas obesas, feas, o simplemente no atractivas.

Tomemos en cuenta que la belleza tiene parámetros muy subjetivos. En países de América Latina por ejemplo, los estándares de belleza fijados por el cine, la televisión y la publicidad, están basados en perfiles absurdos, muchas veces inalcanzables. Entonces tenemos que personas con rasgos indígenas o mestizos, se sienten “feos” por no parecerse a Brad Pitt (rubio, alto y con ojos azules).

A continuación 5 señales de que en realidad eres más guapo (guapa) de lo que crees pero la dismorfobia te impide ver tu bella realidad:

1. No aceptas cumplidos

Cuando alguien te dice: “Qué guapo(a) te ves”, “Qué bárbara(o) estas preciosa(o)”, o algún halago similar dirigido a tu aspecto físico, sueles decirte a ti mismo: “Este güey(vieja) quiere algo”, “Lo dice por compromiso”, “¿Yo, es neta?”, luego tal vez le contestes: “¡Ay ajá!” o lo tomes de a loco, sino es que te sientas ofendido y burlado.

Dicen por ahí que es más fácil aceptar un insulto que un cumplido. Esto se eleva en el caso de las personas con dismorfofobia; siempre se preocupan más por lo que otros piensan de su apariencia, estilo y hasta logros personales, dejando en segundo plano la realidad. Por ejemplo, existen modelos internacionales que a pesar de aparecer en portadas de revista y recibir elogios de todo el mundo, siguen pensando que están gordas.

2. Jamás sales bien en las selfies

Digamos que llegas al antro y te encuentras a un amigo que no habías visto hace mucho. Para celebrar el reencuentro el amigo propone tomar una selfie, “click!”. Al mostrar el resultado con todo y mil filtros de Instagram tu quedas decepcionado del aspecto de tu rostro, lo flacos que se ven tus brazos, o lo abultado que luce tu vientre. Pides que se repita.Luego de 5 intentos fallidos, tu amigo desiste.

Seguramente también te ha pasado que al verte en el espejo sinceramente piensas que eres una persona “fea”, asimétrica, con más arrugas de las que a tu edad deberías tener, piel muy grasa, etc. Hay mañanas que evitas verte en el espejo y entonces el resultado es que sales a la calle luciendo espantosamente mal, pero no porque carezcas de belleza, sino porque todos necesitamos una “manita de gato” para vernos presentables. Sobre todo después de los 25 años de edad.

3. Si no puedes cambiar tu cara, cambias tu cuerpo

Es terrible cuando leemos en Twitter que un sextuitero “tiene cuerpazo pero cara de artesanía prehispánica”. Aunque es un terrible ejemplo de discriminación, también nos sirve para efectos de explicar la dismorfofobia.

Algunas personas al ser consientes que por su herencia genética jamás alcanzarán los estándares de belleza fijados por los intereses comerciales, deciden “trabajar” lo que tienen. Se inscriben en un gimnasio, toman todos los complementos proteínicos que les recomiendan, utilizan todo tipo de sustancias para hacer crecer su masa muscular y hacen dietas más rigurosas que los ayunos de Gandhi.

Si bien el ejercicio y la dieta pueden ser costumbres saludables, cuando se vuelve una obsesión es una clara respuesta a la dismorfofobia: al no aceptar su belleza natural, estas personas intentan fabricarla.

4. Has pensado en “meterte cuchillo”

Uno de los niveles más peligrosos de dismorfofobia es cuando se llega a pensar en la cirugía estética. ¿Por qué? Pues como seguramente saben cualquier cirugía tiene riesgos, incluso de muerte. Pensar en someterte a un procedimiento quirúrgico y arriesgar tu vida sólo para eliminar las arrugas de tu rostro o modificar el tamaño de tus glúteos, parece más que narcisista, algo francamente estúpido.

Tenemos varios ejemplos de esto. El caso de Alejandra Guzmán, estrella mexicana del pop quien tras someterse a diversos procedimientos estéticos acabó con terribles secuelas físicas y estuvo al borde de la muerte.

Recientemente se ha señalado a Uma Thurman como una de las afectadas por la dismorfofobia. Y es que durante la presentación de la miniserie “The Slap” se le vio con el rostro prácticamente desfigurado, dicen que por obra del bisturí. Pues bien ella aceptó en alguna ocasión que: “Incluso hoy (siendo actriz de cine), cuando la gente me dice que soy bella, no me creo una palabra”, declaraciones recogidas en el libro Overcoming body image problems including body dysmorphic disorder.

5. Has pensado bañarte en sangre de vírgenes para mantenerte joven

¿Locura? No me vean a mi. Es un hecho que existen personas que se echan hasta el semen de sus parejas en la cara pues piensan que eso rejuvenecerá sus rostros.

Otros son más prácticos y suelen gastar miles de pesos en cremas, lociones y otros artilugios estéticos para mantener un aspecto eternamente juvenil.

Lamentablemente el paso del tiempo es implacable y aunque se logre un rostro liso a los 60 años de edad, nunca podrán parecer de 17 otra vez. Acéptenlo, esa época fue mágica pero quedó atrás. Ejemplos miles, como Julio Iglesias que sigue bronceándose como si eso escondiera que ya es un hombre de la tercera edad, uno de los cantantes más exitosos de nuestros tiempos pero terriblemente inseguro.

Consejo: Recuerden que la belleza es subjetiva. No tenemos que ajustarnos a ningún estándar, nacimos tan bellos como todos los demás seres humanos, lo que importa es aceptarnos como somos y sobre todo cultivar nuestra belleza interior.

Por @CriSzis

TOP 4 para ir a ver “Cuatro Lunas” a partir del 12 de febrero

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El día de ayer Sergio Tovar Velarde me invitó a disfrutar la premiere de su película “Cuatro Lunas”. Una cinta sobre 4 etapas de la vida homosexual. En ella actúan Alejandro de la Madrir, Alejandro Belmonte, Alonso Echánove, Antonio Velázquez, César Ramos, Gustavo Egelhaaf, Karina Gidi, Juan Manuel Bernal, Mónica Dionne, y los niños Sebastián Rivera y Gabriel Santoyo.

Como me dijo el propio Sergio, no se trata de una cinta “contemplativa o de autor”, ya saben de esas donde casi no hay diálogos y nunca pasa nada. Al contrario, se trata de una cinta entretenida; lo mismo provoca risas que llanto y hay un momento para la reflexión. Les aseguro que al salir de verla no serán los mismos.

CriSzis con el director de la cinta, Sergio Tovar Velarde

CriSzis con el director de la cinta, Sergio Tovar Velarde

Ahora bien a manera de TOP 4 les dejo algunas de las razones por las que tienen que ir a ver al cine “Cuatro Lunas”, a partir de este 12 de febrero en salas de Cinepolis:

1. Las nalgas de Alejandro de la Madrid

… y las de Alejandro Belmonte también. Bueno en realidad en este punto quiero expresar mi beneplácito ante las escenas de sexo que fueron explícitas pero nunca rayaron en lo grotesco o morboso. Y ustedes saben que sé reconocer lo grotesco y morboso, yo mismo soy muy morboso. Pero en “Cuatro Lunas” el sexo homosexual es presentado con naturalidad. Igual que un gay ante una escena erótica hetero, los heterosexuales verán las escenas candentes de esta peli y obvio se prenderán pero no corren peligro de impactarse, más allá de la penetración anal se presenta el acto sexual como un común denominador a todo tipo de parejas.

Ahora bien, me pongo de pie y agradezco a quien tenga que agradecer por dejarme ver en pantalla grande los deliciosos glúteos de Alejandro de la Madrid, la viril figura de Belmonte y los dulces besos entre César Ramos y Gustavo Egelhaaf.

2. “Si me la sacas te madreo”

Frase épica pronunciada por “Leo”, joven gay de clóset interpretado por Gustavo Egelhaaf.

Y es que el lenguaje de la cinta es de lo más fresco que se ha visto en las pantallas mexicanas en los últimos años. El guión original está plagado de frases y palabras reconocibles no sólo en el argot gay citadino.

Gracias a lo mismo, el público ríe a carcajadas durante varios momentos de la historia, se reconocen a sí mismos y convierten la experiencia de ir a ver una peli en un ejercicio de retroalimentación social fundamental para lograr una convivencia sana.

3. Emancipación de la niñez gay

Una de las “Cuatro Lunas” es la de “Mauricio”, niño gay interpretado por Gabriel Santoyo. Luego de que Sergio me explicara como logró filmar escenas infantiles con aspectos gays, me sorprendió lo mucho que se acercaron al meollo del asunto: la inocencia.

Cuando somos niños, somos inocentes. Actuamos siguiendo nuestros instintos, persiguiendo dudas, resolviéndolas, cayéndonos una y otra vez hasta conseguir que un sueño se cumpla.

Sobre todo la llamada “generación x”, crecimos en un ambiente todavía difícil para los gays. En nuestra infancia (décadas de los 80s y 90s) el VIH hacia que nuestros padres temieran más que nunca que uno de sus hijos les “saliera jotito”.

Recuerdo que al crecer en una familia católica y con una madre devota, cada vez que pensaba en el niño que me gustaba en la primaria sentía que me iría al infierno. El miedo se apoderaba de mi, más tarde entendí que no debes culpar a nadie por tus miedos, debes enfrentarlos.

4. El amor

Al finalizar la proyección de la cinta, Sergio Tovar tomó la palabra y dijo que estaba orgulloso de que él y su esposo, Edgar Barrón (productor de la cinta) hubieran logrado sacar adelante este proyecto. Sus palabras me recordaron que el amor existe y que cuando algo se hace con amor todo funciona.

Invariablemente estoy solo, es decir soltero, pero la película me hizo recordar esos momentos cuando me enamoró, cuando se enamoran de mi, cuando siento un nudo en el estomago y quiero que ese hombre venga a mi para pedirme que caminemos juntos bajo “Cuatro Lunas”.

Nota: Hay más razones para que acudan a las salas de cine a ver “Cuatro Lunas” a partir del 12 de Febrero, pero el TOP hubiera perdido su chiste… jaja… bueno mejor vayan, véanla y me cuentan más razones en sus comentarios que siempre agradezco.

Por @CriSzis

Salas de cine donde podrán ver “Cuatro Lunas”:

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